Diferencia entre separación y divorcio en España
Cuando un matrimonio se enfrenta a un problema, puede optar por terminar su vida juntos y adoptar acciones legales que pueden ser temporales o permanentes, dependiendo de la relación que los une. Para ello, la legislación ofrece opciones que pueden ser adecuadas para las necesidades de los miembros de la pareja, dependiendo de las consecuencias legales que deseen.
La separación y el divorcio son dos términos legales que pueden parecer similares, pero tienen implicaciones jurídicas muy distintas. A continuación, vamos a explorar qué significan y cuáles son sus diferencias clave.
Diferencias entre separación y divorcio
Lo primero que debemos entender es que la separación y el divorcio no son lo mismo.
Se podría decir que la separación representa el fin legal de la convivencia entre los cónyuges, mientras que el divorcio es un paso adicional (y final), que implica la disolución del lazo matrimonial.
En ambos escenarios, ya sea separación o divorcio, el término de la relación conllevaría los mismos efectos a nivel de las medidas económicas y disposiciones sobre las medidas en relación a los hijos menores del matrimonio si los hubiere. Sin embargo, en cuanto a la situación en la que se queda el matrimonio, existen diferencias significativas entre ambos casos
La separación matrimonial
En el escenario de una separación, lo primero que debemos comprender es que no se da una disolución del lazo matrimonial, que permanece inalterado.
Además, para referirnos a una separación legal, es necesario un fallo judicial que establezca ciertas disposiciones que tienen efectos ante terceros. Un caso distinto es el de la separación de hecho, donde no se ha recurrido a los tribunales para formalizar esta nueva situación.
En el contexto de una separación, los cónyuges no pueden casarse de nuevo, ya que el vínculo matrimonial anterior sigue vigente. Dicha separación legal puedes ser tanto de mutuo acuerdo o como contenciosa.
El divorcio
Cuando nos referimos al divorcio, a diferencia de la separación estamos hablando de la terminación del lazo matrimonial. Después del divorcio, no existe vínculo matrimonial por lo que los cónyuges podrían casarse nuevamente, ya sea entre ellos o con otra personas. Dicho divorcio puedes ser tanto de mutuo acuerdo o como divorcio contencioso.
Los cónyuges que se han divorciado pueden casarse de nuevo civilmente, pero no a través de la iglesia. Para poder casarse nuevamente por la iglesia, sería necesario solicitar la anulación eclesiástica.
Los trámites de separación y divorcio y sus consecuencias
En lo que respecta a los procedimientos de separación o divorcio y sus efectos, podemos afirmar que existen dos formas de separación o divorcio: el mutuo acuerdo y el contencioso.
La distinción radica en que, en el caso de una separación o divorcio de mutuo acuerdo, ambos cónyuges llegan a un acuerdo, sin que sea necesario que un juez determine las condiciones de la nueva vida después de la ruptura.
En el caso contencioso, se da cuando no es posible alcanzar un acuerdo, ya sea porque uno de los cónyuges se opone a la separación o al divorcio, o porque no se llega a un consenso sobre las implicaciones legales de esta nueva situación (distribución de bienes, custodia, etc.).
Medidas que regulan la separación o divorcio
Las normas que rigen la separación o el divorcio cubren aspectos económicos (como la pensión alimenticia, la repartición de propiedades…) y aspectos emocionales y familiares (como la custodia de los hijos, etc.).
Estas normas son fundamentales para establecer un marco legal que oriente la vida de ambas partes después de la separación o el divorcio. Algunas de estas son:
- Derecho de uso y disfrute de la vivienda familiar, si existe.
- Pensión compensatoria.
- Pensión de alimentos para los hijos menores.
- Patria potestad, custodia, visitas y comunicaciones con los menores.
- Reparto y o liquidación de los bienes en común
En cuanto a las consecuencias de presentar estas solicitudes legales, automáticamente se pone fin a la obligación de convivencia y se revocan los consentimientos y poderes que cualquiera de los cónyuges haya otorgado al otro.
Separación o divorcio, ¿qué es mejor?
La decisión de optar por la separación o el divorcio es una elección individual de cada pareja, guiada por los objetivos que los cónyuges buscan alcanzar y el carácter reversible o irreversible de la ruptura matrimonial.
Una separación legal proporciona un medio eficaz para manejar una crisis matrimonial y la subsiguiente separación física de la pareja, incluso si estos efectos son temporales. Por otro lado, si uno o ambos cónyuges están seguros de que la relación ha terminado y que la separación es irreversible, lo más aconsejable es proceder con el divorcio.
En cualquier situación, lo recomendable es consultar con un abogado de divorcios o separaciones de confianza para que analice tu caso y te asesore de la mejor manera posible.
DAR EL PRIMER PASO ES DURO PERO MUCHAS VECES ES NECESARIO.


